Dotada de una oferta gastronómica importante -con ternasco, vino de Somontano y castañas de mazapán como referentes- y de un animado ambiente lúdico como hace evidente su medio centenar de bares de tapeo, sus bares de copas y sus restaurantes, Huesca está entrando de lleno en el segmento del turismo de reuniones.
Rompe así, la capital oscense, y deja atrás décadas del aislamiento debido a las antes mejorables posibilidades de acceso viajero, su carencia de infraestructuras para el turismo de reuniones y su escasa oferta de alojamiento hotelero de nivel medio-alto.
Gastronómicamente bien considerada y monumentalmente dotada de atractivos turísticos, esta ciudad tanen contacto con la propia Naturaleza que rodea su casco urbano se incorpora de hecho y por pleno derecho al mapa de los destinos de reuniones dotados de la mínimamente imprescindible infraestructura para la celebración de eventos congresuales.
Con su Palacion de Congresos, Huesca dispone ya de una nuva infraestructura mediante la cual su joven Convention Bureau ampliará al congresual los actuales atractivos monumental, gastronóminco y natural.
Artículo original publicado en Professional Events.